¿Qué es lo más importante en una empresa? ¿Que la hace diferente a las demás? ¿Cómo puede explicar que aún teniendo la solvencia económica, algunos emprendedores y empresarios fracasen con su proyecto y no logren levantarse? ¿Porqué algunas empresas logran posicionarse en el tiempo y sobrevivir a las demandas de este mundo cambiante?

Es innegable que a nivel empresarial, el tener un capital económico, un objetivo claro, una proyección en un tiempo definido, unos valores corporativos y un equipo de trabajo con perfiles definidos claramente, son elementos que facilitan la sobrevivencia de una empresa en el mercado.

¡La situación del país cada vez está mas dura! ¡Un buen trabajo es cuestión de suerte! ¡Si no tengo una buena palanca, seguro que no tendré ese cargo que tanto quiero! ¡Hasta el último momento pensé que ese puesto era mío! ¡Aún no puedo entender como esa persona fue contratada! ¡El salario que están ofreciendo es muy bajo para mi experiencia! ¡Estoy cansado de pasar hojas de vida y nada que suena el teléfono! ¡No entiendo para que sirven esas benditas pruebas psicotécnicas! ¡Han pasado quince días después de haber presentado entrevista con el gerente de la empresa y no me han dicho nada! ¡Estoy perdiendo la paciencia, con esto de buscar empleo!!

“En la actualidad debemos enfrentar los desafíos que nos presenta la competencia mostrando no solo en teoría sino en la practica una imagen empresarial lo suficientemente sólida que permita la consecución de los resultados esperados. Sueños, temores, proyectos; son algunos de los elementos que hacen parte de aquellos individuos que se aventuran a constituir empresa y que en su diario vivir se enfrentan con cambios económicos, sociales y políticos que de una u otra forma influirán en la dirección que tome su organización”

Mi nombre es Luisa Fernanda Duarte Jiménez, soy psicóloga egresada de la Universidad Santo Tomas de Aquino y hoy en día al igual que muchos empresarios me encuentro consolidando una empresa enfocada en el área de gestión de recurso humano. Tuve la oportunidad de ejercer mi profesión como docente de psicología en el colegio San Bartolomé de la Merced; experiencia que me permitió afianzar todos esos conocimientos que adquirí en la Academia y transmitirlos a un grupo de jóvenes a quienes llamaba la atención el estudio de carreras profesionales que apuntaban al área de humanidades. Allí, me encontré con futuros médicos, abogados, filósofos, biólogos; jóvenes que en su mayoría, no le apostaban a esta materia; pero que culminando semestre mostraron gran interés por lo que hoy en día me apasiona “Psicología”.